Cómo evitar ponerse nervioso durante una actuación

CÓMO SUPERAR EL MIEDO ESCÉNICO EN MÚSICOS (PARTE I): LA MENTALIDAD PRE-ACTUACIÓN

¿Te ha ocurrido alguna vez que tenías perfectamente estudiada una obra y en el momento del concierto no has conseguido dar lo mejor de ti? ¿Los nervios te han jugado una mala pasada?

La práctica y el conocimiento sólo no es suficiente cuando el miedo y los nervios son capaces de arruinar una interpretación. Para ello es indispensable conseguir una mentalidad y disposición psicológica que permita aprovechar todo el potencial disponible.

¿Qué es el miedo escénico?

El miedo es una reacción involuntaria de nuestro organismo que se produce como un mecanismo preparatorio ante una situación peligrosa o de emergencia. Es una herramienta fantástica que le ha servido al ser humano a lo largo de su evolución para sobrevivir.

Sin embargo, el miedo es un gran obstáculo cuando se manifiesta ante una situación que no supone un peligro real, como tocar en público. Este temor exagerado es lo que se conoce como miedo escénico y afecta a una enorme cantidad de músicos, produciendo en ellos reacciones fisiológicas (sequedad de boca, temblor y sudoración excesiva en las manos, aceleración del pulso, tensión muscular…) y pensamientos irracionales.

¿Por qué me pongo nervioso al tocar?

  • Miedo a fallar y elevado perfeccionismo. La ansiedad y el perfeccionismo excesivo están estrechamente relacionados. Aunque durante el estudio debes prestar atención a corregir cualquier error, tienes que asumir que los errores o imperfecciones durante la interpretación pueden suceder porque eres humano.
  • Baja autoestima. Una falta de confianza en ti mismo significa que tienes dudas sobre tu capacidad de tocar una buena interpretación y eso indudablemente lleva al fracaso. Ejemplos: «Siempre me salen mal las audiciones», «Yo no valgo para esto».
  • Focalizarse en los resultados. Aprende a disfrutar del camino y de proceso, más que del resultado final. Ejemplos: «Si no me sale bien, no conseguiré la plaza para entrar en el Conservatorio».
  • Exceso de actividad mental. Cuando estás continuamente bombardeandote con instrucciones y pensamientos, tu mente se bloquea y los nervios aparecen. Ejemplos: «No te olvides del silencio del compás 14….», «Cuidado con correr en las semicorcheas de las escalas».
  • Preocuparse por el qué dirán o las expectativas de los demás. La presión de tener una buena imagen ante los demás se manifiesta en adultos y no tanto en niños. A medida que crecemos, tememos más la evaluación de los demás. Ejemplos: «Si fallo, ¿qué va a pensar mi profesor?», «me da miedo que no le guste el concierto al público».
  • Otras razones: excesiva timidez introversiónestudio insuficiente e inadecuado, tocar obras por encima de tu nivel, etc.

Ejercicio: ¿Te sientes identificado con alguna de estas «fuentes de estrés»? Escribe en un papel las más habituales, tanto si son de la lista anterior como si no.

Consigue una mentalidad pre-actuación exitosa

1.  IDENTIFICA Y SUSTITUYE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

La vida que tenemos es consecuencia directa de lo que pensamos. Por eso, deberías cuidar tus pensamientos diarios que definen tu manera de entender el mundo y, en este caso, la música.

Analiza durante un tiempo el lenguaje que utilizas cuando hablas contigo mismo durante el estudio o antes de una actuación. ¿Eres realmente objetivo o tienes pensamientos más bien irracionales?

Haz una lista con todos ellos y re-escríbelos desde tu parte más racional e intentando ser más constructivo y realista.

Ejemplo:

  • Pensamiento negativo«Me va a salir fatal la actuación, como siempre».
  • Sustitución más «racional«: «Me estoy anticipando de manera irracional a algo que no tiene por qué ocurrir y que es producto de mis nervios. El hecho de que en otras ocasiones no haya tenido una buena actuación no significa que esta vez tenga que ser así. Me he preparado lo mejor posible y voy a centrarme en dar lo mejor de mi mismo».

2.  Fomenta los pensamientos positivos

Aunque pueda parecer una tontería, repetir a tu cerebro frases positivas ayudan a tener mayor confianza en uno mismo y calmar a tu mente inconsciente. Puedes utilizar estos ejemplos como guía para elaborar tu propia lista de pensamientos positivos que utilizarás a modo de mantras:

  • «He tocado la pieza muchas veces sin problema. Sólo tengo que repetir lo que mis manos y me cerebro ya han hecho tantas veces durante estos meses.»
  • «Los nervios me ayudan a mantenerme alerta y conseguir un mayor rendimiento. No tengo por qué luchar contra ellos.»
  • «Voy a dar lo mejor de mí».
  • «Quiero compartir con el público lo que más me apasiona y hacerles disfrutar tanto o más como cuando yo voy a un concierto de otra persona».

Te aconsejo también que recopiles las experiencias positivas que hayas vivido en audiciones pasadas y que las traigas con frecuencia a tu consciente. Este ejercicio se relaciona directamente con el tema de la visualización que trataré en otro post.

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